Domótica sin gastar de más
La domótica tiene mala fama por dos motivos: instalaciones carísimas que hacen cosas que nadie usa, y aparatos sueltos comprados por internet que dejan de funcionar cuando el fabricante apaga el servidor.
Nosotros lo planteamos al revés: qué te molesta hoy de tu casa o de tu local y qué se arregla automatizándolo. Encender la calefacción antes de llegar, que las persianas bajen solas en verano para que no entre calor, apagar todo al salir con un botón, saber qué aparato te está disparando la factura.
Y hay una ventaja de que lo haga tu electricista y no una empresa aparte: la parte cara de la domótica es el cableado. Si se hace a la vez que la instalación eléctrica, o aprovechando una reforma, cuesta una fracción de lo que cuesta después.
Lo que más se instala
Iluminación y persianas
Encendido por zonas, escenas, apagado general al salir y persianas o toldos motorizados con horario. En verano, bajar las persianas del sur a mediodía baja la temperatura de la casa varios grados sin gastar en aire.
Climatización
Termostatos por estancia y programación por franjas. Que no esté calentando el salón a las cuatro de la mañana ni enfriando dormitorios vacíos es de las cosas que más se notan en la factura.
Consumo y solar
Ver en el móvil lo que consumes y lo que producen tus placas solares. Y automatizar lo que se puede: que el termo o la lavadora arranquen cuando hay excedente solar en lugar de por la noche.
Domótica en locales y naves
Comercios y hostelería
Encendido y apagado automático por horario, control de rótulos y escaparates, y climatización que no se queda funcionando toda la noche. En un local con horario fijo, esto solo ya se paga en pocos meses.
Naves y oficinas
Iluminación por presencia en zonas de paso, control de accesos y monitorización del consumo por circuitos, que es la única forma de saber de verdad a dónde se va la factura.
Integración con seguridad
La domótica se lleva bien con la videovigilancia y con los porteros: simulación de presencia, avisos al móvil y encendido de luces al detectar movimiento.
Cuánto cuesta y por dónde empezar
No hay un precio de domótica, igual que no hay un precio de instalación eléctrica: depende de cuántas cosas quieras controlar. Pero sí hay un orden que funciona, y es empezar por lo que más se usa.
Lo primero, casi siempre, es la climatización. Es lo que más gasta y lo que peor se gestiona a mano. Termostatos por zona y programación por franjas cambian la factura desde el primer mes, y es de lo más barato de instalar.
Lo segundo, las persianas y las luces. En Granada, con los veranos que hace, bajar automáticamente las persianas orientadas al sur a mediodía es aire acondicionado gratis. Y el apagado general al salir de casa se acaba usando todos los días.
A partir de ahí, se va ampliando. Un sistema bien elegido crece por módulos: se empieza por una parte de la casa o del local y se añade después sin tirar nada de lo puesto. Lo que no recomendamos es lo contrario, comprar un paquete cerrado enorme y usar la cuarta parte.
Lo que más nos preguntáis
Depende de hasta dónde quieras llegar. Hay soluciones inalámbricas que se instalan sin picar pared y resuelven luces, persianas y clima. Para una instalación cableada, que es más robusta y no depende del wifi, sí hace falta pasar cable, y por eso conviene hacerlo aprovechando una reforma o una instalación nueva.
Un sistema bien planteado sigue funcionando sin internet: los automatismos son locales y solo se pierde el control desde fuera de casa. Es una de las cosas que miramos al elegir equipo, porque hay sistemas que sin nube no hacen nada, y esos no los recomendamos.
Sí, y es de lo más rentable. La domótica puede arrancar el termo, la lavadora o el lavavajillas cuando tus placas están produciendo de más, en lugar de comprar esa energía por la noche. Sube el autoconsumo sin ampliar la instalación.
Se puede partir de lo que ya tienes en la mayoría de los casos. Lo miramos en la visita: a veces basta con añadir un elemento que haga de puente, y otras compensa unificar. Te decimos las dos opciones con su precio.
Sí. Tenemos la sede en Atarfe y cubrimos toda la provincia de Granada: área metropolitana, interior y Costa Tropical.