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Placas solares para naves y empresas: por qué amortizan antes

Instalación fotovoltaica de 60 kW en una empresa de Atarfe, Granada

La diferencia con una vivienda es una sola y lo cambia todo: una empresa gasta la luz a la misma hora que la produce. A eso se suman la amortización fiscal, el IVA deducible y las únicas ayudas que siguen abiertas en Andalucía, que son justamente para empresas.

Lo que vas a encontrar aquí

  1. Por qué una empresa amortiza antes que una vivienda
  2. La cubierta de una nave es el mejor sitio que existe
  3. Los perfiles que mejor funcionan
  4. Las ayudas que sí están abiertas para empresas
  5. Lo que hay que mirar antes de nada
  6. El coche de empresa entra en la ecuación
  7. Dónde trabajamos esto
  8. Preguntas frecuentes

Por qué una empresa amortiza antes que una vivienda

Es la diferencia que decide todo y casi nadie la explica bien: una empresa consume cuando el sol produce.

En una vivienda, buena parte del consumo es de noche —cena, lavadora, televisión— y la instalación acaba vertiendo a la red bastante de lo que genera, que se compensa a una fracción de lo que cuesta comprarlo. En una nave, un taller o un comercio pasa lo contrario: se abre a las ocho, se cierra a las seis, y todo el consumo cae dentro de las horas de producción.

ViviendaEmpresa o nave
Aprovechamiento directo de lo producido40-60 %75-90 %
Plazo de amortización habitual6-8 años4-5 años
La inversión se amortiza fiscalmentenosí
La energía es gasto deduciblenosí
IVA deduciblenosí, si la actividad lo permite

Sumadas las cuatro últimas filas, el plazo real de retorno en una empresa suele quedarse entre tres y cinco años. Y después quedan veinte años de garantía de producción con la energía pagada.

La cubierta de una nave es el mejor sitio que existe

Técnicamente no hay nada mejor donde montar una instalación:

  • Superficie de sobra y sin sombras de edificios alrededor.
  • Estructura ya calculada para aguantar peso, a diferencia de muchos tejados de vivienda.
  • Sin limitaciones estéticas. Nadie va a discutir cómo queda.
  • Acceso fácil para el montaje y para el mantenimiento posterior.
  • Trifásica disponible, lo que abarata el inversor por kilovatio y permite instalaciones grandes.

Y cuanto más grande es la instalación, más barato sale el kilovatio: la estructura, la mano de obra y la tramitación no se duplican al duplicar los paneles.

InstalaciónSuperficie aproximadaProduce al año en GranadaPara una factura de
15 kWp65 m²23.500 kWh350-450 € al mes
30 kWp130 m²47.000 kWh700-900 € al mes
60 kWp260 m²94.000 kWh1.400-1.800 € al mes
100 kWp430 m²157.000 kWh2.300-3.000 € al mes

* Con la irradiación de la Vega de Granada. En la Costa Tropical, un 7 % más.

Instalación de autoconsumo de 60 kW en el Restaurante Casa Marino, Atarfe
Instalación de 60 kW en el Restaurante Casa Marino, en Atarfe. Un restaurante consume todo el día: cocina, cámaras, climatización.

Los perfiles que mejor funcionan

De todo lo que hemos montado en la provincia, estos son los negocios donde las cuentas salen mejor, y por qué:

  • Naves con cámaras de frío. El mejor perfil que existe: los compresores tiran durante todo el día y en verano, que es cuando más producen los paneles. Manipulado hortofrutícola, almacenes, distribución de alimentación.
  • Hostelería. Cocina, cámaras, climatización y lavavajillas. Consumo alto, constante y diurno. Casa Marino en Atarfe es un caso de manual.
  • Talleres e industria ligera. Compresores, maquinaria y alumbrado en horario de jornada.
  • Explotaciones agrícolas con riego. Aquí además el consumo se concentra en verano, que es cuando más produce la instalación. Es el retorno más rápido de todos.
  • Alojamientos y campings. Llenan en los meses de más sol y consumen a todas horas.
  • Oficinas y clínicas. Climatización y equipos en horario de jornada, muy predecible.

Y uno que sale peor de lo que la gente cree: el comercio que abre solo por la tarde. Ahí buena parte de la producción se vierte, y conviene dimensionar más ajustado.

Las ayudas que sí están abiertas para empresas

Esta es la diferencia grande respecto a una vivienda particular, y casi nadie la está aprovechando.

Para particulares no hay ninguna subvención directa abierta en Andalucía desde 2023. Pero para empresas y cadena agroalimentaria la Junta mantiene activos los programas INEA, y para cadenas de valor industrial y espacios productivos, INCEA.

Y ahora la parte honesta

Existen y están abiertos. Lo que no te vamos a decir por una página web es cuánto te correspondería, porque depende de tu actividad, del tamaño de la empresa y de la convocatoria concreta. Cualquiera que te suelte un porcentaje sin conocer tu caso se lo está inventando. Llámanos y lo miramos con tus datos.

Y aparte de las ayudas, la fiscalidad ya juega a favor por sí sola:

  • La inversión se amortiza en el impuesto de sociedades.
  • La energía consumida es gasto deducible.
  • El IVA de la instalación es deducible si la actividad lo permite.
  • Las bonificaciones municipales de ICIO, que en una instalación grande son dinero de verdad, según lo que tenga aprobado el ayuntamiento.

Lo que hay que mirar antes de nada

En una empresa no se dimensiona con la factura: se dimensiona con la curva horaria. Es el registro de cuánto consumes hora a hora durante el año, y tu distribuidora está obligada a dártelo.

Con ese dato se ve lo único que importa: cuánta de la producción vas a consumir tú directamente. Es lo que separa un retorno de cuatro años de uno de siete, y es la razón por la que desconfiamos de cualquier presupuesto hecho sin pedirla.

Lo demás que se revisa en la visita:

  • Estado y tipo de cubierta: panel sándwich, fibrocemento, teja, cubierta plana. Cada una lleva una estructura distinta y un precio distinto.
  • Si el fibrocemento tiene amianto, que cambia por completo el proyecto y obliga a retirada autorizada.
  • Potencia contratada y tipo de tarifa (3.0, 6.1), porque ahí hay a menudo un ahorro adicional solo con revisar los periodos.
  • Distancia del cuadro general y por dónde puede bajar el cableado.
  • Si hay vehículos que se podrían pasar a eléctrico y cargar con la propia producción.

Una cosa que casi siempre aparece

Al revisar la factura de una empresa es muy frecuente encontrar potencia contratada de más en algún periodo, arrastrada de hace años. Ajustarla no cuesta nada y se nota desde el mes siguiente, tenga o no tenga que ver con las placas. Lo miramos igual.

El coche de empresa entra en la ecuación

Si la empresa tiene furgonetas o vehículos comerciales, hay una segunda capa de ahorro que suele pasarse por alto: cargarlos con la producción de la propia cubierta.

El patrón encaja casi perfecto. El vehículo sale por la mañana, hace su ruta y vuelve por la tarde, o se queda aparcado en la nave a mediodía. Y los paneles están produciendo justo en esas horas.

  • Varios puntos con gestión de carga que se reparten la potencia ya contratada, en lugar de ampliar el contrato y pagar término de potencia los doce meses del año.
  • Equipos de 11 o 22 kW si hay trifásica, que llenan una batería en un par de horas.
  • Deducción del 15 % en la instalación del punto de recarga, además de la amortización.

Está explicado con números en cargar el coche eléctrico con placas solares y en precio de instalar un cargador.

Dónde trabajamos esto

Los polígonos de la Vega de Granada —Juncaril en Albolote, Asegra en Peligros, el parque de Escúzar— y la industria agroalimentaria del Poniente y del resto de la provincia: los almacenes de manipulado de Moraleda, las naves de Zafarraya, las cooperativas de Huétor Tájar y los invernaderos de Albuñol.

Salimos desde Atarfe a toda la provincia. Puedes ver instalaciones reales que hemos hecho en la galería de trabajos, con fotos de obra.

Preguntas frecuentes

Depende de la potencia y del tipo de cubierta. Como referencia, en instalaciones de empresa el coste por kilovatio baja bastante respecto a una vivienda, porque la estructura, la mano de obra y la tramitación no se duplican al duplicar los paneles. Se estudia con la curva horaria y la cubierta delante.

Lo habitual son cuatro o cinco años, y con la amortización fiscal y las deducciones puede bajar de cuatro. Es bastante más rápido que en una vivienda porque una empresa consume de día, que es cuando la instalación produce.

Sí. A diferencia de las viviendas particulares, la Junta mantiene abiertos los programas INEA, para empresas y cadena agroalimentaria, e INCEA, para cadenas de valor industrial. El importe depende de la actividad y de la convocatoria, así que hay que verlo caso por caso.

Hay que comprobar si contiene amianto. Si lo tiene, no se puede perforar ni manipular sin empresa autorizada para su retirada, y eso cambia por completo el proyecto y el presupuesto. Es de lo primero que miramos en la visita.

En una empresa sí: la inversión se amortiza en el impuesto de sociedades, la energía consumida es gasto deducible y el IVA de la instalación es deducible si la actividad lo permite. Son tres cosas que en una vivienda particular no existen.

Es lo que convierte un presupuesto en un cálculo. Con ella se ve cuánta de la producción vas a consumir directamente, que es lo que decide el plazo de amortización. Tu distribuidora está obligada a dártela y la pedimos nosotros si nos autorizas.

Entonces aprovecharás menos producción directa y conviene dimensionar más ajustado. Te lo diremos con los números delante, aunque suponga vendernos una instalación más pequeña: poner de más en ese caso no te renta.

Sí, y es de lo que más sentido tiene. Los vehículos suelen estar en la nave a mediodía o por la noche, y con gestión de carga se reparte la potencia ya contratada entre varios puntos sin tener que ampliar el contrato.

Mándanos una factura de tu empresa y te decimos qué instalación encaja y en cuántos años se paga. El estudio es gratis.

Pedir estudio gratuito ☎ 687 86 93 74

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